Después de una cirugía refractiva podemos practicar ciertos deportes, principalmente los que no son de contacto. Nos referimos por ejemplo a yoga, pilates, patinaje, correr, ciclismo, golf, etc.

Ciertos deportes que se juegan con pelota se recomienda esperar unas cuatro semanas. En este caso nos referimos al futbol, básquet, tenis o pádel por poner algunos ejemplos. Si quieres minimizar los riesgos, las primeras semanas sería conveniente usar unas gafas de protección.

Para practicar deportes acuáticos debemos esperar unas tres semanas. Es conveniente dejar tiempo suficiente para que la córnea cicatrice y disminuya el riesgo de infección. Ya sea en la piscina, el mar o un río, en el agua siempre hay gran cantidad de microbios. Aunque el ojo puede protegerse cuando está sano, lo ideal es utilizar siempre unos lentes de natación o de buceo.

Si quieres practicar deportes de contacto tendrás que esperar algunas semanas más. Para este tipo de deportistas se suele recomendar las técnicas de superficie que tienen un proceso de curación más lento. Con esta recomendación nos referimos a deportes como el boxeo, judo, kick boxing o el taekwondo.